CiberCuba. Cuba.
Por menos de lo que acontece en los barrios folklóricos de la Cuba postmoderna de hoy, Argentina se ha llenado de pancartas y gritos y desafíos públicos a una clase política inoperante. Ni una más, les escupen en las caras.
Por menos, infinitamente menos que lo que sufre una cubana de hoy en las calles encubridoras y groseras de su país, Estados Unidos ha purgado sus empresas e industrias, ha mirado con lupa los excesos de un machocentrismo tan impune que “agarrar por el coño” a una fémina, sin siquiera preguntarle, terminó por no ser impedimento para llegar a la Casa Blanca. El #MeToo puso a temblar a la testosterona nacional.
