El Diario de Coahuila. México.
En la actualidad, uno de los fenómenos delictivos que causan mayor agravio no sólo a las víctimas en lo individual sino a la sociedad en general, es la trata de personas. Este delito vulnera de manera directa la dignidad de la persona y un sinnúmero de derechos humanos de quienes lo padecen, como la libertad, la integridad y seguridad personales, la intimidad y el libre desarrollo de la personalidad, de acuerdo a la CNDH.
La trata de personas es un delito creciente, tanto a nivel interno en nuestro país México, como en su dimensión trasnacional, es el tercer negocio ilícito más importante sólo después de la venta de drogas y del tráfico de armas.
Cada año, cientos de miles de personas son captadas en todo el mundo con fines de explotación, principalmente de carácter sexual o laboral, pero también para la extracción de órganos y de los matrimonios infantiles forzados.
Se trata de un agravio que menoscaba el tejido social y afecto tanto a las víctimas como a sus familias y comunidades, y, por ende, al bien común y al Estado de Derecho. La trata de personas es un fenómeno delictivo que se encuentra extendido por todo el mundo: miles de personas víctimas de este delito, particularmente mujeres, niñas y niños, son captados, trasladados, vendidos y comprados con fines de explotación.
