El Periodico. Libia
Ibrahim Sorry soñaba con Europa y cuando superó el peligroso viaje de tres días por el Sahara desde Níger, creía que ya estaba cerca. Sin embargo, en Libia le esperaban a este joven de Gambia tres meses de cautiverio, extorsiones y torturas brutales. Su historia y la de los pocos que regresan reflejan el horror que sufren los migrantes en el país norteafricano.
“Me colgaron de las piernas boca abajo y me daban descargas eléctricas”, dice Sorry, de 27 años, que antes trabajaba en Gambia como soldador…
