The New York Times. México
Marbella Aguilar guarda su colección de libros usados en un estante escondido en su habitación de Casa Xochiquetzal, un hogar de estilo colonial grande y de color amarillo en el centro de esta metrópoli.
Pero ella misma podría llenar todo un libro con sus experiencias, pues su vida ha sido todo menos ordinaria. Y Casa Xochiquetzal no es cualquier hogar: es un albergue para trabajadoras sexuales retiradas o semijubiladas.
