El País. México
En México, hay madres que guardan las fotos de su hija muerta en el celular para que los golpes no se olviden; que desentierran a su niña mutilada en un descampado a pocos metros de su casa; que encuentran a los asesinos y estos siguen libres; que sin haber ido a la escuela, se estudian el Código Penal por las noches en la pantalla de un móvil. Hay padres que pedalean sin descanso en una bicicleta para perseguir el rastro de un autobús donde violarán y matarán a su hija de 10 años. Hay mujeres que no salen de su casa después de las siete de la noche; que aceleran el paso; que no caminan solas. En México hay más de siete mujeres muertas cada día. Más de 23.800 asesinadas en sólo una década. Y ese recuento macabro no hace más que empeorar.
