Hora Cero. Ciudad de México.
Jade, con cuatro años de edad, fue encontrada muerta dentro de un tambo de plástico azul en Acolman; a Leonardo lo vincularon a proceso por la muerte de su hija de cuatro meses de edad, quien murió por asfixia tras ser abusada sexualmente en Huehuetoca; Giselle de 11 años apareció semidevorada por fauna luego de desaparecer en Chimalhuacán; Camila apareció sin vida en un predio baldío de Valle de Chalco. Ellas son cuatro de las 22 menores de edad víctimas de ataques sexuales ocurridos en el Estado de México de 2017 a febrero de este año, entidad que ocupa el primer lugar en este tipo de ilícitos.
La Fiscalía General de Justicia mexiquense reportó que en ese mismo periodo lograron la detención de 17 personas relacionadas con 15 muertes de menores de edad, una de ellas ya fue sentenciada a prisión vitalicia.
En la mayoría de los casos los presuntos homicidas fueron padres, padrastros, tíos o vecinos de las víctimas, lo que refleja que es en el hogar donde se encuentra el presunto atacante de los menores.
