La Jornada. México.
Ante el anuncio de que la Secretaría de Gobernación (Segob) asumirá la rectoría de los refugios para mujeres víctimas de la violencia, la Red Nacional de Refugios (RNR) pidió evaluar los costos sociales y las implicaciones para quienes acuden a éstos.
Además se pronunció en desacuerdo de que se replique el modelo Puerta Violeta en estos espacios, que se implementa en Escobedo, Nuevo León, y que consiste en tener como primer contacto a una policía ‘especializada’ que acompaña a la mujer a este centro de servicios para que sea orientada y de ahí, de ser el caso, enviada a un Refugio, donde se le dé seguimiento al caso y se generen estadísticas del mismo. No es un refugio propiamente dicho, es una especie de centro de justicia, cuya labor es importante, pero no sustituye, sino complementa, el trabajo profesional de un Refugio de Alta Protección.
