El Informador. Colombia.
Las avenidas del Libertador, Ferrocarril, del Río, Santa Rita y Campo Serrano, es donde más se aglomeran las madres del vecino país con sus pequeños que no superan los 7 años de edad a pedir limosnas.
El fenómeno de niños venezolanos utilizados para mendicidad, que se ve en la mayoría de ciudades del país, no es ajeno a Santa Marta. En las principales avenidas, calles céntricas, a las afueras de centros comerciales, o en cualquier lugar que sea de gran tráfico peatonal y vehicular, se observa a mujeres con niños a la mano pidiendo dinero.
Estas imágenes de mujeres con niños en brazos, y otros más a su alrededor pidiendo dinero se ha convertido en un diario vivir de la población samaria; en su mayoría, estas madres de origen venezolano se sitúan en los semáforos de las avenidas, donde aprovechan los segundos en que el semáforo está en rojo para sacar carteles donde exponen la situación que viven y así conmover a las personas a cambio de una que otra moneda.
