La Republica. Perú.
Si una menor de edad es empleada doméstica con cama adentro, no estudia, trabaja más de 4 horas, le retienen su documento de identidad y tiene prohibiciones para comunicarse con sus familiares, es víctima de trata de personas con fines de explotación laboral en el trabajo doméstico.
Solo en el Terminal Terrestre cada día 8 menores de edad intentan ser llevados sin autorizaciones de sus padres a diferentes ciudades. Son, en general, menores de provincias pobres del Cusco como Paruro, Canas, Acomayo, entre otros.
La llamada esclavitud del siglo XXI está siendo combatida. Capital Humano y Social Alternativo (VHS), Municipalidad Provincial de Cusco y otras instituciones estatales pusieron en marcha la campaña “No me des la espalda” en el Terminal Terrestre de Cusco. La campaña quiere informar y sensibilizar a la población para que identifiquen las señales del delito de la trata de personas con fines de explotación laboral en el trabajo doméstico y que sean capaces de denunciar estos casos a través de la línea 1818 del Ministerio del Interior (Mininter).
